
LA HUÉRFANA NEGRA
Una historia original de Pspain Studios
CAROLINA DEL SUR, ESTADOS UNIDOS. Siglo XIX.
Transcurría una apacible noche de diciembre en una gran hacienda dedicada al cultivo del algodón en el sureste de los Estados Unidos. La luna llena brillaba en el despejado cielo inundado de estrellas. En una vieja, destartalada y sucia cabaña de madera vivían Alice, una inocente niña de apenas ocho años y su padre Rory.

Ambos trabajaban como esclavos en la plantación y estaban al igual que otras decenas de personas de raza negra, recluidos contra su voluntad en este rancho, regentado por un hombre de unos cincuenta y cinco años, elegante y adinerado de nombre Darrell Stevens. El dueño de esta propiedad y su capataz Michael White, un rudo hombre de largos cabellos y un ojo de cristal, se encontraban esa noche discutiendo con Rory, el papá de la pequeña Alice.
INT. / HACIENDA STEVENS, CABAÑA / NOCHE




Alice: Papá, no dejes que me vendan, por favor... No dejes que me lleven!! (Llorando, abrazada a Rory)
Rory: No van a llevarse a mi hija! No pienso dejar que la arrebaten de mi lado!! (Abrazando a Alice)
Darrell: Escúchame bien, maldito negro mugroso. Te dije que voy a vender a Alice a un buen amigo mío de Georgia. Tu hija estará bien en esa plantación de tabaco.
Michael: Ya has oído al patrón, estúpido mono... O me entregas a la niña por las buenas o será por las malas. ¿Entendiste simio imbécil?
Rory: Primero tendrán que matarme... Alice es mi hija. Jamás me separaré de ella.
Darrell: Tú acá no eres nadie para decidir nada. Te recuerdo que no eres más que un simple esclavo igual que los demás que trabajan en esta hacienda. Alice es mía, de mi propiedad, igual que tú, igual que todos.
Michael: O nos entregas a la niña o te juro que... (Apuntándole con un rifle, amenazante)
Rory: No se la llevarán! Nooo!!!
Alice: Papá!!! (Aterrorizada y envuelta en lágrimas)
Darrell: Michael, encárgate de este negro...
En ese instante el capataz le pega un tiro en la cabeza a Rory. El padre de Alice cae al piso muerto en el acto. La niña comienza a gritar y chillar horrorizada.
Alice: Noooo!! Papáaaa!! Noooooooo!!! !NOOOOOOOOOOO!!! PAPÁAAAAAAA!!!
Darrell: Ven conmigo, estúpida negra del demonio. (Tomándola de un brazo con rabia, le suelta una brutal y sonora bofetada)
Alice: Ahh!!!
Michael: No se preocupe patrón, yo mismo me la llevaré esta noche a Charleston.
Alice: Papáaa!!! Asesinos!!! Son unos malditos asesinos!!! (Llorando desconsolada)
Darrell: Con el dinero que me den por esta mocosa podré comprar otro esclavo mucho mejor que el imbécil de Rory.
Ambos hombres salen de la cabaña llevándose a la pequeña. En el suelo queda el cadáver de Rory, el padre de Alice.
EXT. / HACIENDA STEVENS, PATIO / NOCHE
Michael carga a Alice en un carro de caballos. La niña va atada de pies y manos y amordazada para que no pueda gritar. El villano cubre la carreta con una vieja tela tapando a la menor. En ese instante Darrell habla con su capataz.



Darrell: Nos vemos mañana en la noche.
Michael: Hasta pronto, patrón... (Subiendo al carro y tomando las riendas) ARRE!!! (Azuzando a los dos caballos negros que tiran del carro)
Y así la pobre Alice emprende su viaje. Va a ser vendida como esclava, al igual que lo fueron sus difuntos padres.
AL DÍA SIGUIENTE
CHARLESTON, CAROLINA DEL SUR, ESTADOS UNIDOS
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EXT. / CALLEJÓN / DÍA
Tras pasar toda la noche viajando, el carro de caballos manejado por Michael finalmente llega a la ciudad de Charleston. En la carga junto con varios sacos de algodón viaja nuestra pequeña protagonista, Alice. La niña continúa atada de pies y manos. Una de las cadenas la tiene también unida a la carreta. Michael baja del vehículo y habla con Alice, levantando la tela que cubre la carreta.


Michael: Quietecita... Voy a tomar un par de cervezas en la taberna y enseguida regreso. Pobre de ti si armas escándalo.
Cuando el villano se ha marchado, Alice comienza a forcejear con las cuerdas que la atan de pies y manos para tratar de soltarse. La niña sigue intentándolo, no se da por vencida pues sabe que si no logra escapar la venderán como esclava o algo peor, abuso sexual. Alice lucha con todas sus fuerzas y logra soltarse las manos. Aún tiene los pies atados y enganchados a una cadena. La pequeña trata de forzarla pero es inútil. La cadena está unida al carro y no puede soltarse. Alice piensa rápido en qué hacer... En ese instante la niña se arma de valor y agarra un martillo que había en la carreta. Alice golpea la cadena con fuerza pero es sólamente una niña y no consigue gran cosa. Pero nuestra protagonista está decidida a huir. Alice sigue golpeando la cadena y tras varios intentos consigue romperla. El rostro de la pequeña se ilumina y sus ojos café brillan como nunca antes en toda su vida.
Alice se quita la mordaza de trapo de la boca y levanta la desvencijada tela que cubre el carro. En ese instante se da cuenta de que está en un sucio callejón sin salida. Un lado da hacia una calle y el otro a una valla tras la cual hay un bosque. Alice ve en esos árboles la posibilidad de escapar sin ser vista. La niña salta del carro a toda prisa y acto seguido cruza la valla con cierta dificultad para adentrarse en el bosque. Alice corre, corre a toda velocidad sin mirar hacia atrás, como si fuera un animalito asustado y temeroso. Nuestra protagonista trata de poner la mayor cantidad de tierra de por medio de su captor. Finalmente cuando llega al final del bosque ve a lo lejos el puerto de Charleston donde hay varios barcos atracados. Unos acaban de llegar, otros se disponen a partir.
EXT. / PUERTO DE CHARLESTON / DÍA

Nuestra protagonista observa entre los arbustos para no ser descubierta. Sabe que si no logra esconderse pronto, Michael tarde o temprano dará con ella y volverá a apresarla para venderla como esclava. Alice habla consigo misma.

Alice: Tengo que conseguir subirme a uno de esos barcos... Cualquier lugar es mejor que estar aquí... No puedo dejar que ese desgraciado me agarre.
La pequeña mira los barcos y a la gente que carga y descarga mercancías de los mismos. Alice sale de entre los arbustos y se esconde tras carretas y caballos. Nadie la ve y la niña continúa avanzando, vigilante en todo momento de no ser vista por ningún hombre blanco pues de así ser, la detendrían. Estamos en pleno siglo XIX y la esclavitud todavía es legal en Estados Unidos. Los negros y mulatos no tienen derechos, son tratados como ganado. Vendidos, comprados y maltratados, malviviendo en condiciones infrahumanas.
Michael carga a Alice en un carro de caballos. La niña va atada de pies y manos y amordazada para que no pueda gritar. El villano cubre la carreta con una vieja tela tapando a la menor. En ese instante Darrell habla con su capataz.



Darrell: Nos vemos mañana en la noche.
Michael: Hasta pronto, patrón... (Subiendo al carro y tomando las riendas) ARRE!!! (Azuzando a los dos caballos negros que tiran del carro)
Y así la pobre Alice emprende su viaje. Va a ser vendida como esclava, al igual que lo fueron sus difuntos padres.
AL DÍA SIGUIENTE
CHARLESTON, CAROLINA DEL SUR, ESTADOS UNIDOS
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EXT. / CALLEJÓN / DÍA
Tras pasar toda la noche viajando, el carro de caballos manejado por Michael finalmente llega a la ciudad de Charleston. En la carga junto con varios sacos de algodón viaja nuestra pequeña protagonista, Alice. La niña continúa atada de pies y manos. Una de las cadenas la tiene también unida a la carreta. Michael baja del vehículo y habla con Alice, levantando la tela que cubre la carreta.


Michael: Quietecita... Voy a tomar un par de cervezas en la taberna y enseguida regreso. Pobre de ti si armas escándalo.
Cuando el villano se ha marchado, Alice comienza a forcejear con las cuerdas que la atan de pies y manos para tratar de soltarse. La niña sigue intentándolo, no se da por vencida pues sabe que si no logra escapar la venderán como esclava o algo peor, abuso sexual. Alice lucha con todas sus fuerzas y logra soltarse las manos. Aún tiene los pies atados y enganchados a una cadena. La pequeña trata de forzarla pero es inútil. La cadena está unida al carro y no puede soltarse. Alice piensa rápido en qué hacer... En ese instante la niña se arma de valor y agarra un martillo que había en la carreta. Alice golpea la cadena con fuerza pero es sólamente una niña y no consigue gran cosa. Pero nuestra protagonista está decidida a huir. Alice sigue golpeando la cadena y tras varios intentos consigue romperla. El rostro de la pequeña se ilumina y sus ojos café brillan como nunca antes en toda su vida.
Alice se quita la mordaza de trapo de la boca y levanta la desvencijada tela que cubre el carro. En ese instante se da cuenta de que está en un sucio callejón sin salida. Un lado da hacia una calle y el otro a una valla tras la cual hay un bosque. Alice ve en esos árboles la posibilidad de escapar sin ser vista. La niña salta del carro a toda prisa y acto seguido cruza la valla con cierta dificultad para adentrarse en el bosque. Alice corre, corre a toda velocidad sin mirar hacia atrás, como si fuera un animalito asustado y temeroso. Nuestra protagonista trata de poner la mayor cantidad de tierra de por medio de su captor. Finalmente cuando llega al final del bosque ve a lo lejos el puerto de Charleston donde hay varios barcos atracados. Unos acaban de llegar, otros se disponen a partir.
EXT. / PUERTO DE CHARLESTON / DÍA
Nuestra protagonista observa entre los arbustos para no ser descubierta. Sabe que si no logra esconderse pronto, Michael tarde o temprano dará con ella y volverá a apresarla para venderla como esclava. Alice habla consigo misma.

Alice: Tengo que conseguir subirme a uno de esos barcos... Cualquier lugar es mejor que estar aquí... No puedo dejar que ese desgraciado me agarre.
La pequeña mira los barcos y a la gente que carga y descarga mercancías de los mismos. Alice sale de entre los arbustos y se esconde tras carretas y caballos. Nadie la ve y la niña continúa avanzando, vigilante en todo momento de no ser vista por ningún hombre blanco pues de así ser, la detendrían. Estamos en pleno siglo XIX y la esclavitud todavía es legal en Estados Unidos. Los negros y mulatos no tienen derechos, son tratados como ganado. Vendidos, comprados y maltratados, malviviendo en condiciones infrahumanas.
Alice ve una oportunidad en un barco que está a punto de zarpar. La niña escucha a la gente del puerto hablar sobre dicho navío.
Hombre1: ¿A donde se dirige ese barco, Isaías? Dicen que va cargado de frutas y hortalizas.
Hombre2: Creo que a Portland... De hecho ya va a partir.
En ese instante la pequeña Alice habla consigo misma oculta tras la rueda de una carreta del puerto.
Alice: Portland... No sé donde estará eso pero seguro es lejos. Michael no me encontrará... Tengo que entrar en ese barco antes de que marche...
La niña sigue observando el ajetreo de personas que caminan allá y acá por el puerto. En cuestión de segundos Alice emprende una rápida carrera hacia el barco. La pequeña corre a toda velocidad subiendo por la rampa sin ser vista. Seguidamente se esconde tras unos barriles de ron.
EXT. / BARCO / DÍA
Alice comienza a moverse por la cubierta del navío de vela buscando un lugar donde esconderse y realizar el viaje. La pequeña no tarda en encontrar la puerta que da a la bodega del buque. Alice baja rápidamente por las escaleras. En dicha bodega hay alimentos y productos que se dirigen de Charleston a Portland. Y es que el barco navegará durante unos días por toda la costa Este de Estados Unidos hasta llegar a la capital de Maine. Alice toma algo de fruta y carne ahumada de las mercancías de la bodega y se sienta a comer escondida detrás de las cajas. La tripulación del barco, compuesta por varios marineros, no se imagina que llevan a bordo a una pequeña polizón. La huérfana negra.
Hombre1: ¿A donde se dirige ese barco, Isaías? Dicen que va cargado de frutas y hortalizas.
Hombre2: Creo que a Portland... De hecho ya va a partir.
En ese instante la pequeña Alice habla consigo misma oculta tras la rueda de una carreta del puerto.
Alice: Portland... No sé donde estará eso pero seguro es lejos. Michael no me encontrará... Tengo que entrar en ese barco antes de que marche...
La niña sigue observando el ajetreo de personas que caminan allá y acá por el puerto. En cuestión de segundos Alice emprende una rápida carrera hacia el barco. La pequeña corre a toda velocidad subiendo por la rampa sin ser vista. Seguidamente se esconde tras unos barriles de ron.
EXT. / BARCO / DÍA
Alice comienza a moverse por la cubierta del navío de vela buscando un lugar donde esconderse y realizar el viaje. La pequeña no tarda en encontrar la puerta que da a la bodega del buque. Alice baja rápidamente por las escaleras. En dicha bodega hay alimentos y productos que se dirigen de Charleston a Portland. Y es que el barco navegará durante unos días por toda la costa Este de Estados Unidos hasta llegar a la capital de Maine. Alice toma algo de fruta y carne ahumada de las mercancías de la bodega y se sienta a comer escondida detrás de las cajas. La tripulación del barco, compuesta por varios marineros, no se imagina que llevan a bordo a una pequeña polizón. La huérfana negra.
DÍAS DESPUÉS
PORTLAND, MAINE

Han pasado varios días desde que Alice embarcó en el navío mercante rumbo a Portland. Oculta en la bodega, la pequeña ha podido comer y beber gracias a las provisiones que iban en el barco. Tras varias jornadas de travesía, finalmente el velero llega al puerto donde se agolpa multitud de gente. Otros barcos están amarrados aquí esperando para salir o recién llegados a la ciudad.
INT. / BARCO, BODEGA / DÍA
Nuestra protagonista sabe que debe salir del barco lo antes posible para no ser descubierta por la tripulación. Alice ve como varios marineros comienzan a sacar cajas de la bodega para descargarlas del barco al puerto. Cada vez hay menos sitios donde ocultarse hasta que finalmente uno de los hombres la ve y...
Hombre: ¿Pero que tenemos acá? Una negra!! Eh muchachos, una niña negra en la bodega!!!
En ese instante Alice, muy asustada, sale corriendo para escapar. La niña sube por las escaleras hacia cubierta. Varios marineros tratan de atraparla sin éxito. La menor finalmente logra bajar del barco por la rampa y pone sus pies por primera vez en Portland.
EXT. / PUERTO DE PORTLAND, MAINE / DÍA
Alice mira a todas partes y sabe que no debe llamar la atención. La pequeña se cubre la cabeza con una capucha gris para que nadie pueda darse cuenta de que es negra. Alice camina mirando al suelo, despacio, para no levantar sospechas, intentando esconderse tras cajas, barriles y carretas que se agolpan en el puerto de Portland. Pero lo que nuestra pequeña protagonista no se imagina es que se va a topar con un hombre blanco.


Jack: A ver si miras por donde vas!! Carajo!!
Alice, cabizbaja, se ha chocado de frente con un muchacho de unos veinticinco años. La pequeña se queda petrificada sin poder reaccionar. En ese instante el chico le habla. Ella alza la mirada y él puede ver su rostro envuelto en la capucha.
Alice: Per... perdón... (Aterrorizada)
Jack: ¿Y tú quién eres?
Alice: Adiós!! (Tratando de salir corriendo pero Jack la toma de un brazo)
Jack: Ey, ey, ey!! Tú no te vas a para ninguna parte.
Alice: Suélteme por favor... Suélteme!!! (Muerta de miedo) Me venderán!!
Jack: ¿Te venderán? ¿Quién, por qué? (Bajando a su altura)
Alice: Déjeme ir, joven, se lo ruego... por favor... (Con lágrimas en los ojos)
Jack: No tengas miedo, no te haré daño... Te lo prometo...
Alice: Los hombres blancos son malos... todos... no confío.
Jack: Escúchame... Me llamo Jack. ¿Cuál es tu nombre?
Pero ella se niega a responderle, sólo quiere que la deje marchar. Jack sigue agarrándola de ambos brazos, agachado mirándola.
Jack: Te juro que no te voy a hacer nada malo. Confía en mí. ¿Sí? (Sonríe tierno)
Alice: Alice... me llamo Alice.
Jack: ¿Y dónde vives Alice? ¿Y tus padres?
Alice: Murieron...
Jack: ¿No tienes casa?
Alice: No...
Jack: ¿Has venido en ese barco? (Mirando el navío en el muelle del puerto)
Alice: Sí...
Jack: Dios mío... (Alucinado)
Alice: Subí en Charleston... Carolina del Sur.
Jack: ¿Has viajado días desde Charleston hasta Portland en barco? ¿Tú sola? ¿Te volviste loca?
Alice: Me iban a vender...
Jack: Mmmm. Esclavos... sí, sí, te entiendo. Pero... ¿A dónde piensas ir?
Alice: No lo sé...
Jack: No puedes andar por ahí sola, es muy peligroso para una niña.
Alice: ¿Y qué puedo hacer, Jack?
Jack: No sé... pero...
Alice: ¿Puedo irme contigo?
Jack: ¿Qué, conmigo? (Sorprendido)
Alice: Sí, se ve eres bueno... No como los otros... (Sonríe)
Jack: Pero yo... yo no vivo en Portland... Apenas vine hoy para hacer unas compras y regresar al interior.
Alice: ¿Dónde es que vives entonces?
Jack: A seis horas en carro... En una granja cerca de...
Alice: Llévame contigo...
Jack: No puedo... ¿Qué diría mi familia?
Alice: Por favor, llévame... por favor, te lo suplico, Jack. Quiero irme lejos, donde nadie me encuentre.
Jack: Está bien, está bien... Ven conmigo... Deprisa. Vamos.
Ambos caminan rápido hacia la carreta de Jack, un viejo carro apenas tirado por un caballo blanco.
Jack: Sube y tápate con esos sacos viejos. Que no te vean...
Alice: Está bien... (Subiendo al carro y escondiéndose)
Y así Alice y Jack se marchan de Portland rumbo al interior del estado de Maine.

PORTLAND, MAINE
Han pasado varios días desde que Alice embarcó en el navío mercante rumbo a Portland. Oculta en la bodega, la pequeña ha podido comer y beber gracias a las provisiones que iban en el barco. Tras varias jornadas de travesía, finalmente el velero llega al puerto donde se agolpa multitud de gente. Otros barcos están amarrados aquí esperando para salir o recién llegados a la ciudad.
INT. / BARCO, BODEGA / DÍA
Nuestra protagonista sabe que debe salir del barco lo antes posible para no ser descubierta por la tripulación. Alice ve como varios marineros comienzan a sacar cajas de la bodega para descargarlas del barco al puerto. Cada vez hay menos sitios donde ocultarse hasta que finalmente uno de los hombres la ve y...
Hombre: ¿Pero que tenemos acá? Una negra!! Eh muchachos, una niña negra en la bodega!!!
En ese instante Alice, muy asustada, sale corriendo para escapar. La niña sube por las escaleras hacia cubierta. Varios marineros tratan de atraparla sin éxito. La menor finalmente logra bajar del barco por la rampa y pone sus pies por primera vez en Portland.
EXT. / PUERTO DE PORTLAND, MAINE / DÍA
Alice mira a todas partes y sabe que no debe llamar la atención. La pequeña se cubre la cabeza con una capucha gris para que nadie pueda darse cuenta de que es negra. Alice camina mirando al suelo, despacio, para no levantar sospechas, intentando esconderse tras cajas, barriles y carretas que se agolpan en el puerto de Portland. Pero lo que nuestra pequeña protagonista no se imagina es que se va a topar con un hombre blanco.


Jack: A ver si miras por donde vas!! Carajo!!
Alice, cabizbaja, se ha chocado de frente con un muchacho de unos veinticinco años. La pequeña se queda petrificada sin poder reaccionar. En ese instante el chico le habla. Ella alza la mirada y él puede ver su rostro envuelto en la capucha.
Alice: Per... perdón... (Aterrorizada)
Jack: ¿Y tú quién eres?
Alice: Adiós!! (Tratando de salir corriendo pero Jack la toma de un brazo)
Jack: Ey, ey, ey!! Tú no te vas a para ninguna parte.
Alice: Suélteme por favor... Suélteme!!! (Muerta de miedo) Me venderán!!
Jack: ¿Te venderán? ¿Quién, por qué? (Bajando a su altura)
Alice: Déjeme ir, joven, se lo ruego... por favor... (Con lágrimas en los ojos)
Jack: No tengas miedo, no te haré daño... Te lo prometo...
Alice: Los hombres blancos son malos... todos... no confío.
Jack: Escúchame... Me llamo Jack. ¿Cuál es tu nombre?
Pero ella se niega a responderle, sólo quiere que la deje marchar. Jack sigue agarrándola de ambos brazos, agachado mirándola.
Jack: Te juro que no te voy a hacer nada malo. Confía en mí. ¿Sí? (Sonríe tierno)
Alice: Alice... me llamo Alice.
Jack: ¿Y dónde vives Alice? ¿Y tus padres?
Alice: Murieron...
Jack: ¿No tienes casa?
Alice: No...
Jack: ¿Has venido en ese barco? (Mirando el navío en el muelle del puerto)
Alice: Sí...
Jack: Dios mío... (Alucinado)
Alice: Subí en Charleston... Carolina del Sur.
Jack: ¿Has viajado días desde Charleston hasta Portland en barco? ¿Tú sola? ¿Te volviste loca?
Alice: Me iban a vender...
Jack: Mmmm. Esclavos... sí, sí, te entiendo. Pero... ¿A dónde piensas ir?
Alice: No lo sé...
Jack: No puedes andar por ahí sola, es muy peligroso para una niña.
Alice: ¿Y qué puedo hacer, Jack?
Jack: No sé... pero...
Alice: ¿Puedo irme contigo?
Jack: ¿Qué, conmigo? (Sorprendido)
Alice: Sí, se ve eres bueno... No como los otros... (Sonríe)
Jack: Pero yo... yo no vivo en Portland... Apenas vine hoy para hacer unas compras y regresar al interior.
Alice: ¿Dónde es que vives entonces?
Jack: A seis horas en carro... En una granja cerca de...
Alice: Llévame contigo...
Jack: No puedo... ¿Qué diría mi familia?
Alice: Por favor, llévame... por favor, te lo suplico, Jack. Quiero irme lejos, donde nadie me encuentre.
Jack: Está bien, está bien... Ven conmigo... Deprisa. Vamos.
Ambos caminan rápido hacia la carreta de Jack, un viejo carro apenas tirado por un caballo blanco.
Jack: Sube y tápate con esos sacos viejos. Que no te vean...
Alice: Está bien... (Subiendo al carro y escondiéndose)
Y así Alice y Jack se marchan de Portland rumbo al interior del estado de Maine.

HORAS DESPUÉS
EXT. / CAMINO / DÍA
Ya muy lejos de Portland, Alice y Jack conversan en la carreta que maneja el muchacho. La pequeña va sentada a su lado pero aún con la capucha puesta. El carro avanza por un camino rural donde no se cruzan ya apenas con nadie.


Jack: ¿Ese tal Michael mató a tu papá? Lo siento... no sabía.
Alice: Sí... y todo porque se oponía a que me vendieran... El patrón, Darrell, es un hombre malo y su lacayo, Michael, mucho peor.
Jack: Espero no sepan que subiste a ese barco... Has tenido suerte de llegar a Portland.
Alice: ¿Queda muy lejos tu casa, Jack?
Jack: Falta aún media hora... llegaremos al anochecer.
Alice: ¿Con quién vives?
Jack: Pues mi casa está llena de mujeres, mi mamá, mi hermana, mi abuela... jajaja.
Alice: Y yo... (Sonríe)
Jack: Lo que no sé es que les voy a decir cuando te vean... Se van a quedar a cuadros.
Alice: Siento haberte metido en esto, Jack... perdóname. (Triste)
Jack: No pasa nada... pero comprende que eres negra y... Si te descubren sabrán que eres hija de esclavos.
Alice: Lo sé... (Preocupada)
CAROLINA DEL SUR
INT. / HACIENDA STEVENS, DESPACHO / NOCHE
Darrell discute con su capataz, Michael.


Michael: Lo siento, patrón...
Darrell: Eres un idiota... Han pasado varios días y nada que aparece esa maldita negra del demonio. ¿Cómo pudiste dejarla escapar, imbécil?
Michael: Ya le dije que fui a tomar algo a una taberna y cuando salí pues... ya no estaba.
Darrell: Debería molerte a golpes, desgraciado... ¿En todos estos días no pudiste encontrarla? Charleston no es tan grande. Alguien debió haberla visto.
Michael: Sí, claro que la vieron... pero cuando me enteré ya era tarde. Hoy recién un tipo en el puerto me dijo que vio a una niña negra subirse a un barco aquel día.
Darrell: ¿A un barco? ¿Y a dónde se iba ese barco?
Michael: A Portland...
Darrell: Maldita sea... Ya estás viajando a Portland a buscar a esa piojosa. Y no regreses sin ella. ¿Entendiste? La quiero de vuelta, viva.
Michael: Como usted ordene patrón... (Se va)
Darrell: Le prometí a Richard Thomas que le vendería una niña, una virgen... No pienso perder ese dinero, ni más faltaba. Es mucha plata.
MAINE
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA

Está anocheciendo. Jack y Alice acaban de llegar a la casa. En la cocina son recibidos por Mary, Nathalie e Ingrid. Las tres mujeres no pueden creer lo que ven, y es que ninguna de ellas había visto antes a una persona de raza negra.





Mary: Jack Smith. ¿Se puede saber quién demonios es esta?
Nathalie: Oh Dios mío... una niña negra...
Jack: Alice, ellas son mi mamá Mary y mi hermana Nathalie. Y esta señora es mi abuela, Ingrid.
Ingrid: No me lo puedo creer... ¿Qué te fumaste Jack? ¿Te volviste loco?
Jack: No podía dejarla sola en Portland... Alice se fugó de Charleston en un barco hace varios días. La iban a vender como esclava.
Nathalie: Tú no sabes en el lío que nos has metido, hermano, no lo sabes.
Mary: ¿Qué vamos a hacer con ella?
Alice: Puedo... puedo trabajar, puedo ayudar en la granja.
Ingrid: ¿En qué demonios ibas tú a ayudar niña?
Alice: Sé hacer de todo, sé echar de comer a las gallinas, sé ordeñar, sé pelar patatas, sé cocinar, lavar loza, fregar pisos, recoger tomates...
Jack: Por favor, tenemos que ayudarla. No tiene familia, sus padres murieron. Está sola en el mundo.
Ingrid: (Hablando en otro idioma) Over er en foreldrelos. Dette er gal... (Encima huérfana, esto es una locura)
Alice: ¿Qué ha dicho la abuela? (Sorprendida sin entender)
Jack: Dice que esto es una locura... En noruego. Mi abuela nació allá.
Alice: ¿En Noruega? ¿Europa? (Alucinada)
Ingrid: Ja, i Norge... (Sí, en Noruega. Le responde mirándola mal)
Jack: Pero habla muy bien nuestro idioma como ya has podido darte cuenta. (Sonríe burlón)
Alice: Ya, ya ví... (Sonríe)
Mary: Bueno pues nada, Nathalie, pon un cubierto más para... ¿Alice ,dijiste que te llamabas?
Alice: Sí...
Toda la familia cena reunida a la mesa, mientras Ingrid, Nathalie y Mary no le quitan ojo a la pequeña Alice.
EXT. / CAMINO / DÍA
Ya muy lejos de Portland, Alice y Jack conversan en la carreta que maneja el muchacho. La pequeña va sentada a su lado pero aún con la capucha puesta. El carro avanza por un camino rural donde no se cruzan ya apenas con nadie.


Jack: ¿Ese tal Michael mató a tu papá? Lo siento... no sabía.
Alice: Sí... y todo porque se oponía a que me vendieran... El patrón, Darrell, es un hombre malo y su lacayo, Michael, mucho peor.
Jack: Espero no sepan que subiste a ese barco... Has tenido suerte de llegar a Portland.
Alice: ¿Queda muy lejos tu casa, Jack?
Jack: Falta aún media hora... llegaremos al anochecer.
Alice: ¿Con quién vives?
Jack: Pues mi casa está llena de mujeres, mi mamá, mi hermana, mi abuela... jajaja.
Alice: Y yo... (Sonríe)
Jack: Lo que no sé es que les voy a decir cuando te vean... Se van a quedar a cuadros.
Alice: Siento haberte metido en esto, Jack... perdóname. (Triste)
Jack: No pasa nada... pero comprende que eres negra y... Si te descubren sabrán que eres hija de esclavos.
Alice: Lo sé... (Preocupada)
CAROLINA DEL SUR
INT. / HACIENDA STEVENS, DESPACHO / NOCHE
Darrell discute con su capataz, Michael.


Michael: Lo siento, patrón...
Darrell: Eres un idiota... Han pasado varios días y nada que aparece esa maldita negra del demonio. ¿Cómo pudiste dejarla escapar, imbécil?
Michael: Ya le dije que fui a tomar algo a una taberna y cuando salí pues... ya no estaba.
Darrell: Debería molerte a golpes, desgraciado... ¿En todos estos días no pudiste encontrarla? Charleston no es tan grande. Alguien debió haberla visto.
Michael: Sí, claro que la vieron... pero cuando me enteré ya era tarde. Hoy recién un tipo en el puerto me dijo que vio a una niña negra subirse a un barco aquel día.
Darrell: ¿A un barco? ¿Y a dónde se iba ese barco?
Michael: A Portland...
Darrell: Maldita sea... Ya estás viajando a Portland a buscar a esa piojosa. Y no regreses sin ella. ¿Entendiste? La quiero de vuelta, viva.
Michael: Como usted ordene patrón... (Se va)
Darrell: Le prometí a Richard Thomas que le vendería una niña, una virgen... No pienso perder ese dinero, ni más faltaba. Es mucha plata.
MAINE
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA

Está anocheciendo. Jack y Alice acaban de llegar a la casa. En la cocina son recibidos por Mary, Nathalie e Ingrid. Las tres mujeres no pueden creer lo que ven, y es que ninguna de ellas había visto antes a una persona de raza negra.





Mary: Jack Smith. ¿Se puede saber quién demonios es esta?
Nathalie: Oh Dios mío... una niña negra...
Jack: Alice, ellas son mi mamá Mary y mi hermana Nathalie. Y esta señora es mi abuela, Ingrid.
Ingrid: No me lo puedo creer... ¿Qué te fumaste Jack? ¿Te volviste loco?
Jack: No podía dejarla sola en Portland... Alice se fugó de Charleston en un barco hace varios días. La iban a vender como esclava.
Nathalie: Tú no sabes en el lío que nos has metido, hermano, no lo sabes.
Mary: ¿Qué vamos a hacer con ella?
Alice: Puedo... puedo trabajar, puedo ayudar en la granja.
Ingrid: ¿En qué demonios ibas tú a ayudar niña?
Alice: Sé hacer de todo, sé echar de comer a las gallinas, sé ordeñar, sé pelar patatas, sé cocinar, lavar loza, fregar pisos, recoger tomates...
Jack: Por favor, tenemos que ayudarla. No tiene familia, sus padres murieron. Está sola en el mundo.
Ingrid: (Hablando en otro idioma) Over er en foreldrelos. Dette er gal... (Encima huérfana, esto es una locura)
Alice: ¿Qué ha dicho la abuela? (Sorprendida sin entender)
Jack: Dice que esto es una locura... En noruego. Mi abuela nació allá.
Alice: ¿En Noruega? ¿Europa? (Alucinada)
Ingrid: Ja, i Norge... (Sí, en Noruega. Le responde mirándola mal)
Jack: Pero habla muy bien nuestro idioma como ya has podido darte cuenta. (Sonríe burlón)
Alice: Ya, ya ví... (Sonríe)
Mary: Bueno pues nada, Nathalie, pon un cubierto más para... ¿Alice ,dijiste que te llamabas?
Alice: Sí...
Toda la familia cena reunida a la mesa, mientras Ingrid, Nathalie y Mary no le quitan ojo a la pequeña Alice.
INT. / GRANJA SMITH, DORMITORIO DE ALICE / NOCHE
Ingrid habla con Alice mostrándole el lugar donde va a dormir.


Alice: ¿Este será mi cuarto, doña Ingrid?
Ingrid: No te hagas muchas ilusiones porque no sabemos cuánto tiempo podrás quedarte aquí. Y no me digas doña que me hace sentir como una vieja.
Alice: Bueno tampoco es que sea joven...
Ingrid: No seas insolente niña!!!
Alice: Perdón!! (Conteniendo la risa)
Ingrid: Y ahora, quítate esa ropa mugrosa que voy a lavarla. Mañana buscaré ropa vieja en el desván a ver si hay algo de cuando Nathalie era de tu edad que te pueda servir... (Se va)
La pequeña se quita su harapienta ropa y se la da a Ingrid, la niña queda en ropa interior y se acuesta en la cama.
Ingrid: Hasta mañana... (Se va, cerrando la puerta tras de sí)
AL DÍA SIGUIENTE
INT. / GRANJA SMITH, CUADRA / DÍA
Jack está cepillando el caballo cuando es interrumpido por Alice.


Alice: Buenos días Jack!! (Sonríe)
Jack: Hola Alice. ¿Qué tal pasaste la noche, descansaste bien?
Alice: Sí, muy bien... ¿Qué haces?
Jack: Cepillando al caballo. ¿No ves? ¿Oye y esa ropa nueva?
Alice: Me la dió tu abuela Ingrid, dice que es de tu hermana cuando era pequeña.
Jack: Ya decía yo que se me hacía familiar... (Sonríe)
Alice: ¿Dónde están Nathalie y tu mamá?
Jack: Nathalie estará en el gallinero y mi madre ordeñando las vacas. Tenemos tres. Mi padre que en paz descanse compró estas tierras hace treinta años. La granja es pequeña, somos gente humilde como ya habrás podido darte cuenta pero al menos somos felices con lo que tenemos.
Alice: Qué bien...
Jack: Pero mi abuela echa mucho de menos su país, Noruega... A mi me gustaría llevarla antes de que muera pero no podemos pagarnos un viaje tan largo y tan caro... Es imposible. Ella dice que morirá aquí y ya nunca más verá Noruega... (Triste)
Alice: Lo siento mucho, es una pena... ojalá pueda ir algún día. Yo también extraño Carolina del Sur... allá no hace tanto frío en invierno como aquí. Acá es horrible!! (Tiritando)
Jack: Jajaja, ya me imagino. ¿Nunca has visto la nieve?
Alice: No... ¿Tú crees que va a nevar pronto?
Jack: Yo creo que sí... ya verás. Te gustará.
Alice: Genial...
Jack: ¿Quieres que te enseñe la granja?
Alice: Claro. Quiero conocerlo todo...
Jack: No te he preguntado... Supongo que allá no ibas a la escuela. ¿Cierto?
Alice: No ni siquiera sé leer ni escribir...
Jack: Bueno acá no podrás ir porque es una escuela para niños blancos pero... Puedes estudiar en casa. Mi hermana es la maestra del pueblo. Tal vez ella te pueda enseñar algo en casa.
Alice: ¿En serio? Sería buenísimo. (Sonríe) No sé como agradecerles todo lo que están haciendo por mí...
Jack: No tienes por qué darlas, es lo menos que podemos hacer. Pero... no podemos tenerte aquí oculta por siempre.
Alice: Yo lo sé... (Triste)
Jack: Aquí en los estados del norte la esclavitud se abolió hace unos años, no es como en los del sur...
Alice: ¿De verdad? ¿Aquí los negros son libres, Jack?
Jack: Sí pero también sufren de racismo, no te hagas muchas ilusiones.. Nosotros no estamos a favor de eso. No entiendo cómo hay gente que puede aceptar que traten así a otras personas sólo por su color de piel.
Alice: Yo tampoco... ¿Sabes? Mis padres nacieron en África pero les raptaron para traerles a este país como esclavos. Nunca lo he entendido.
Jack: ¿De qué murió tu mamá?
Alice: Unas fiebres, yo era muy pequeña, no recuerdo... Mi papá se hizo cargo de mi pero me lo mataron.
Jack: No estés triste, seguro tu padre te está viendo desde el Cielo y está orgulloso de tí. Fuiste muy valiente escapando de ese tipo y viajando tú sola en aquel barco.
Alice: ¿Tú crees?
Jack: Claro que lo creo, yo no sé si habría sido capaz de algo así con tu edad. Eres una valiente. (Sonríe)
Alice: Te quiero mucho Jack, gracias por ser mi amigo. (Se abrazan) ¿Puedo llamarte tío Jack?
Jack: ¿Tío Jack? Suena bien... jajaja.
Alice: Jajaja.
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA
Doña Ingrid está cosiendo ropa sentada en una silla. Con ella está su hija Mary preparando la comida.


Mary: ¿Cómo vas con esos vestidos? Espero le sirvan todos a Alice.
Ingrid: Si se enteran en el pueblo de que tenemos a esa niña con nosotros nos vamos a ver en serios problemas y todo por culpa de Jack.
Mary: ¿Y qué hacemos madre? Ya lo he hablado con Jack... No podemos dejarla tampoco en la calle. Es un ser humano.
Ingrid: Un ser humano negro. Es negra.
Mary: ¿Y qué tiene que sea negra? No me irás a decir que eres racista ahora.
Ingrid: Yo no soy racista, sólo digo que es negra y que en este país los de su raza son esclavos y así lleva siendo ciento y pico de años. Si la descubren la llevarán a alguna de esas plantaciones del sur de donde vino.
Mary: Jack me ha dicho que nos quedemos con ella, acá es una ciudadana libre, Alice podría vivir con nosotros como una más de la familia.
Ingrid: Definitivamente tu hijo y tú perdieron la cabeza... ¿Qué quieren adoptarla como si fuera un gato?
Mary: Nathalie va a enseñarla a leer y escribir por cierto.
Ingrid: ¿Pero que esa niña también es analfabeta? Válgame Dios... (Alucinada)
INT. / GRANJA SMITH, DORMITORIO DE ALICE / DÍA
Nathalie trata de enseñar a Alice a leer con mucha paciencia. Ambas están sentadas junto a un escritorio.


Alice: Creo que no voy a poder, Nathalie.
Nathalie: Tienes que aprender a leer, Alice, es muy importante. Una vez que aprendas pues ya podrás leer libros y conocer montón de historias.
Alice: ¿En serio?
Nathalie: Claro, además te voy a enseñar algo de matemáticas para que aprendas a sumar, restar, multiplicar, dividir...
Alice: Me gustaría poder ir a la escuela como los demás niños del pueblo...
Nathalie: Lo sé, cariño, pero... ya sabes que no se puede. Sólo es para blancos y además si alguien te descubre ya sabes lo que puede pasar... No puedes salir de esta granja.
Alice: Gracias a Dios que estamos lejos y nadie viene por aquí...
Nathalie: Si ves algún extraño algún día merodeando por los alrededores de la casa o algo, te escondes rápidamente. Que no te vean. ¿Entendido?
Alice: No te preocupes, así lo haré.
Nathalie: Mira Alice, está nevando!! (Mirando por la ventana)
Alice: Qué bonito es nevar!! Jack tenía razón. (Sonríe contenta viendo la nieve caer en el campo)
TRES SEMANAS DESPUÉS
Han pasado varias semanas desde que Alice se instaló a vivir en casa de los Smith en Maine. Poco a poco la pequeña se ha ganado el cariño de toda la familia, incluida la malhumorada abuela Ingrid.
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / NOCHE
Alice está jugando a las cartas con Ingrid y Mary.



Mary: Volviste a ganar, Alice, eres buena, carajo, jajaja.
Alice: Jajaja. Es que ustedes no saben jugar...
Ingrid: Maldita sea, otra vez... Seguro haces trampas jodía... (Se burla)
Alice: Tú eres la que hace trampas, abuela, jajaja. Que te he visto.
Mary: Anda que ya te vale, madre...
Ingrid: Jajajaja. (Las tres ríen a carcajadas)
En ese momento se abre la puerta que da al patio y entra Nathalie acompañada de un misterioso hombre. Es Michael. El villano tiene a Nathalie agarrada de un brazo y la amenaza con un cuchillo en el cuello. La joven está aterrorizada.


Alice: Dios mío!!! Michael!!!
Mary: Nathalie!! Hija mía!!!
Ingrid: Suelte a mi nieta, desgraciado, infeliz. ¿Quién es usted?
Michael: Hasta que al final te encuentro negra mugrosa... (Sonríe con maldad)
Alice: Es el... es el capataz de don Darrell... ¿Cómo me has encontrado? (Muy asustada y nerviosa)
Michael: Pues un pajarito me dijo que estabas acá... desgraciada. Vas a venirte conmigo de nuevo a Carolina del Sur si no quieres que le corte el cuello a tu amiguita la profesora. ¿Entendido?
Alice: No le hagas nada a Nathalie, por favor, no le hagas daño.
Ingrid: No te vayas con este hombre, Alice....
Alice: Suelta a Nathalie y me iré contigo pero no les hagas daño a estas personas. Son mi familia.
Mary: Alice...
Michael: Contaré hasta tres, si no te acercas a mí, te juro que la mato... (Con el cuchillo en el cuello de Nathalie)
Ingrid: Deja en paz a mi nieta, malnacido!!
Michael: Cierre el pico momia egipcia!!! Cállese!!!
En ese instante Alice ve a Jack fuera de la casa, a traves de la ventana. La niña le hace señas de que algo sucede en la cocina. Jack observa a través del cristal y ve a Michael agarrando a Nathalie e intimidándola con un cuchillo. Jack piensa qué hacer...

Alice: Suelta a Nathalie, Michael. Te juro por lo más sagrado que me voy contigo... (Se acerca a él lentamente)
Michael: Sin trucos, zorrilla, que nos conocemos...
En ese momento Jack entra en la casa de repente abriendo la puerta brúscamente y le pega un garrotazo con un tronco a Michael en la espalda. El villano cae al suelo. Nathalie se zafa de él. Todos se miran en silencio y...
Mary: Dios mío... ¿Qué vamos a hacer con este hombre?
Ingrid: ¿Está muerto?
Jack: No... aún respira...
Nathalie: Deberías matar a este desgraciado...
Alice: No, eso no!! Jack se metería en un lío por mi culpa... Es mejor que me marche de aquí.
Jack: Llamaré al sheriff del pueblo... Le diré que este tipo intentó robarnos... Tú, Alice, ve a tu cuarto con la abuela hasta que todo pase.
Alice: Pero Michael le dirá al sheriff sobre mí...
Mary: ¿Qué vamos a hacer, hijo?
Jack: Alice acá en Maine es libre, libre, nadie puede retenerla contra su voluntad. Esto no es Carolina del Sur. ¿Entienden? Nathalie, ve al pueblo en el carro y dile al sheriff que venga. Mamá y yo ataremos bien a este maldito bastardo.
Poco después el sheriff llega a la casa con Nathalie. Dos agentes se llevan a Michael detenido. El sheriff conversa con Jack.
Jack: Este desgraciado intentó matar a mi hermana y secuestrar a una niña pequeña que vive con nosotros. Es negra y la quería vender como esclava en el sur.
Sheriff: No te preocupes Jack. Ese tal Michael White ingresará en prisión por allanamiento de morada e intento de asesinato, pueden estar tranquilos..
INT. / GRANJA SMITH, DORMITORIO DE INGRID / NOCHE
La abuela habla consigo mismo mirándose al espejo mientras se cepilla el cabello antes de irse a dormir.
Ingrid: No pienso dejar que ese desgraciado le haga daño a la pequeña Alice. Antes lo mato...
La anciana prepara unos billetes de dinero y los coloca dentro de un sobre. Acto seguido lo cierra.
AL DÍA SIGUIENTE
Ingrid habla con Alice mostrándole el lugar donde va a dormir.


Alice: ¿Este será mi cuarto, doña Ingrid?
Ingrid: No te hagas muchas ilusiones porque no sabemos cuánto tiempo podrás quedarte aquí. Y no me digas doña que me hace sentir como una vieja.
Alice: Bueno tampoco es que sea joven...
Ingrid: No seas insolente niña!!!
Alice: Perdón!! (Conteniendo la risa)
Ingrid: Y ahora, quítate esa ropa mugrosa que voy a lavarla. Mañana buscaré ropa vieja en el desván a ver si hay algo de cuando Nathalie era de tu edad que te pueda servir... (Se va)
La pequeña se quita su harapienta ropa y se la da a Ingrid, la niña queda en ropa interior y se acuesta en la cama.
Ingrid: Hasta mañana... (Se va, cerrando la puerta tras de sí)
AL DÍA SIGUIENTE
INT. / GRANJA SMITH, CUADRA / DÍA
Jack está cepillando el caballo cuando es interrumpido por Alice.


Alice: Buenos días Jack!! (Sonríe)
Jack: Hola Alice. ¿Qué tal pasaste la noche, descansaste bien?
Alice: Sí, muy bien... ¿Qué haces?
Jack: Cepillando al caballo. ¿No ves? ¿Oye y esa ropa nueva?
Alice: Me la dió tu abuela Ingrid, dice que es de tu hermana cuando era pequeña.
Jack: Ya decía yo que se me hacía familiar... (Sonríe)
Alice: ¿Dónde están Nathalie y tu mamá?
Jack: Nathalie estará en el gallinero y mi madre ordeñando las vacas. Tenemos tres. Mi padre que en paz descanse compró estas tierras hace treinta años. La granja es pequeña, somos gente humilde como ya habrás podido darte cuenta pero al menos somos felices con lo que tenemos.
Alice: Qué bien...
Jack: Pero mi abuela echa mucho de menos su país, Noruega... A mi me gustaría llevarla antes de que muera pero no podemos pagarnos un viaje tan largo y tan caro... Es imposible. Ella dice que morirá aquí y ya nunca más verá Noruega... (Triste)
Alice: Lo siento mucho, es una pena... ojalá pueda ir algún día. Yo también extraño Carolina del Sur... allá no hace tanto frío en invierno como aquí. Acá es horrible!! (Tiritando)
Jack: Jajaja, ya me imagino. ¿Nunca has visto la nieve?
Alice: No... ¿Tú crees que va a nevar pronto?
Jack: Yo creo que sí... ya verás. Te gustará.
Alice: Genial...
Jack: ¿Quieres que te enseñe la granja?
Alice: Claro. Quiero conocerlo todo...
Jack: No te he preguntado... Supongo que allá no ibas a la escuela. ¿Cierto?
Alice: No ni siquiera sé leer ni escribir...
Jack: Bueno acá no podrás ir porque es una escuela para niños blancos pero... Puedes estudiar en casa. Mi hermana es la maestra del pueblo. Tal vez ella te pueda enseñar algo en casa.
Alice: ¿En serio? Sería buenísimo. (Sonríe) No sé como agradecerles todo lo que están haciendo por mí...
Jack: No tienes por qué darlas, es lo menos que podemos hacer. Pero... no podemos tenerte aquí oculta por siempre.
Alice: Yo lo sé... (Triste)
Jack: Aquí en los estados del norte la esclavitud se abolió hace unos años, no es como en los del sur...
Alice: ¿De verdad? ¿Aquí los negros son libres, Jack?
Jack: Sí pero también sufren de racismo, no te hagas muchas ilusiones.. Nosotros no estamos a favor de eso. No entiendo cómo hay gente que puede aceptar que traten así a otras personas sólo por su color de piel.
Alice: Yo tampoco... ¿Sabes? Mis padres nacieron en África pero les raptaron para traerles a este país como esclavos. Nunca lo he entendido.
Jack: ¿De qué murió tu mamá?
Alice: Unas fiebres, yo era muy pequeña, no recuerdo... Mi papá se hizo cargo de mi pero me lo mataron.
Jack: No estés triste, seguro tu padre te está viendo desde el Cielo y está orgulloso de tí. Fuiste muy valiente escapando de ese tipo y viajando tú sola en aquel barco.
Alice: ¿Tú crees?
Jack: Claro que lo creo, yo no sé si habría sido capaz de algo así con tu edad. Eres una valiente. (Sonríe)
Alice: Te quiero mucho Jack, gracias por ser mi amigo. (Se abrazan) ¿Puedo llamarte tío Jack?
Jack: ¿Tío Jack? Suena bien... jajaja.
Alice: Jajaja.
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA
Doña Ingrid está cosiendo ropa sentada en una silla. Con ella está su hija Mary preparando la comida.


Mary: ¿Cómo vas con esos vestidos? Espero le sirvan todos a Alice.
Ingrid: Si se enteran en el pueblo de que tenemos a esa niña con nosotros nos vamos a ver en serios problemas y todo por culpa de Jack.
Mary: ¿Y qué hacemos madre? Ya lo he hablado con Jack... No podemos dejarla tampoco en la calle. Es un ser humano.
Ingrid: Un ser humano negro. Es negra.
Mary: ¿Y qué tiene que sea negra? No me irás a decir que eres racista ahora.
Ingrid: Yo no soy racista, sólo digo que es negra y que en este país los de su raza son esclavos y así lleva siendo ciento y pico de años. Si la descubren la llevarán a alguna de esas plantaciones del sur de donde vino.
Mary: Jack me ha dicho que nos quedemos con ella, acá es una ciudadana libre, Alice podría vivir con nosotros como una más de la familia.
Ingrid: Definitivamente tu hijo y tú perdieron la cabeza... ¿Qué quieren adoptarla como si fuera un gato?
Mary: Nathalie va a enseñarla a leer y escribir por cierto.
Ingrid: ¿Pero que esa niña también es analfabeta? Válgame Dios... (Alucinada)
INT. / GRANJA SMITH, DORMITORIO DE ALICE / DÍA
Nathalie trata de enseñar a Alice a leer con mucha paciencia. Ambas están sentadas junto a un escritorio.


Alice: Creo que no voy a poder, Nathalie.
Nathalie: Tienes que aprender a leer, Alice, es muy importante. Una vez que aprendas pues ya podrás leer libros y conocer montón de historias.
Alice: ¿En serio?
Nathalie: Claro, además te voy a enseñar algo de matemáticas para que aprendas a sumar, restar, multiplicar, dividir...
Alice: Me gustaría poder ir a la escuela como los demás niños del pueblo...
Nathalie: Lo sé, cariño, pero... ya sabes que no se puede. Sólo es para blancos y además si alguien te descubre ya sabes lo que puede pasar... No puedes salir de esta granja.
Alice: Gracias a Dios que estamos lejos y nadie viene por aquí...
Nathalie: Si ves algún extraño algún día merodeando por los alrededores de la casa o algo, te escondes rápidamente. Que no te vean. ¿Entendido?
Alice: No te preocupes, así lo haré.
Nathalie: Mira Alice, está nevando!! (Mirando por la ventana)
Alice: Qué bonito es nevar!! Jack tenía razón. (Sonríe contenta viendo la nieve caer en el campo)
TRES SEMANAS DESPUÉS
Han pasado varias semanas desde que Alice se instaló a vivir en casa de los Smith en Maine. Poco a poco la pequeña se ha ganado el cariño de toda la familia, incluida la malhumorada abuela Ingrid.
INT. / GRANJA SMITH, COCINA / NOCHE
Alice está jugando a las cartas con Ingrid y Mary.



Mary: Volviste a ganar, Alice, eres buena, carajo, jajaja.
Alice: Jajaja. Es que ustedes no saben jugar...
Ingrid: Maldita sea, otra vez... Seguro haces trampas jodía... (Se burla)
Alice: Tú eres la que hace trampas, abuela, jajaja. Que te he visto.
Mary: Anda que ya te vale, madre...
Ingrid: Jajajaja. (Las tres ríen a carcajadas)
En ese momento se abre la puerta que da al patio y entra Nathalie acompañada de un misterioso hombre. Es Michael. El villano tiene a Nathalie agarrada de un brazo y la amenaza con un cuchillo en el cuello. La joven está aterrorizada.


Alice: Dios mío!!! Michael!!!
Mary: Nathalie!! Hija mía!!!
Ingrid: Suelte a mi nieta, desgraciado, infeliz. ¿Quién es usted?
Michael: Hasta que al final te encuentro negra mugrosa... (Sonríe con maldad)
Alice: Es el... es el capataz de don Darrell... ¿Cómo me has encontrado? (Muy asustada y nerviosa)
Michael: Pues un pajarito me dijo que estabas acá... desgraciada. Vas a venirte conmigo de nuevo a Carolina del Sur si no quieres que le corte el cuello a tu amiguita la profesora. ¿Entendido?
Alice: No le hagas nada a Nathalie, por favor, no le hagas daño.
Ingrid: No te vayas con este hombre, Alice....
Alice: Suelta a Nathalie y me iré contigo pero no les hagas daño a estas personas. Son mi familia.
Mary: Alice...
Michael: Contaré hasta tres, si no te acercas a mí, te juro que la mato... (Con el cuchillo en el cuello de Nathalie)
Ingrid: Deja en paz a mi nieta, malnacido!!
Michael: Cierre el pico momia egipcia!!! Cállese!!!
En ese instante Alice ve a Jack fuera de la casa, a traves de la ventana. La niña le hace señas de que algo sucede en la cocina. Jack observa a través del cristal y ve a Michael agarrando a Nathalie e intimidándola con un cuchillo. Jack piensa qué hacer...

Alice: Suelta a Nathalie, Michael. Te juro por lo más sagrado que me voy contigo... (Se acerca a él lentamente)
Michael: Sin trucos, zorrilla, que nos conocemos...
En ese momento Jack entra en la casa de repente abriendo la puerta brúscamente y le pega un garrotazo con un tronco a Michael en la espalda. El villano cae al suelo. Nathalie se zafa de él. Todos se miran en silencio y...
Mary: Dios mío... ¿Qué vamos a hacer con este hombre?
Ingrid: ¿Está muerto?
Jack: No... aún respira...
Nathalie: Deberías matar a este desgraciado...
Alice: No, eso no!! Jack se metería en un lío por mi culpa... Es mejor que me marche de aquí.
Jack: Llamaré al sheriff del pueblo... Le diré que este tipo intentó robarnos... Tú, Alice, ve a tu cuarto con la abuela hasta que todo pase.
Alice: Pero Michael le dirá al sheriff sobre mí...
Mary: ¿Qué vamos a hacer, hijo?
Jack: Alice acá en Maine es libre, libre, nadie puede retenerla contra su voluntad. Esto no es Carolina del Sur. ¿Entienden? Nathalie, ve al pueblo en el carro y dile al sheriff que venga. Mamá y yo ataremos bien a este maldito bastardo.
Poco después el sheriff llega a la casa con Nathalie. Dos agentes se llevan a Michael detenido. El sheriff conversa con Jack.
Jack: Este desgraciado intentó matar a mi hermana y secuestrar a una niña pequeña que vive con nosotros. Es negra y la quería vender como esclava en el sur.
Sheriff: No te preocupes Jack. Ese tal Michael White ingresará en prisión por allanamiento de morada e intento de asesinato, pueden estar tranquilos..
INT. / GRANJA SMITH, DORMITORIO DE INGRID / NOCHE
La abuela habla consigo mismo mirándose al espejo mientras se cepilla el cabello antes de irse a dormir.
Ingrid: No pienso dejar que ese desgraciado le haga daño a la pequeña Alice. Antes lo mato...
La anciana prepara unos billetes de dinero y los coloca dentro de un sobre. Acto seguido lo cierra.
AL DÍA SIGUIENTE
PORTLAND, MAINE
INT. / PRISIÓN DE PORTLAND, PATIO / DÍA
Michael está con otros presos en la cárcel de Portland. El villano conversa con un compañero de celda cuando es sorprendido por la espalda. Otro recluso le ha apuñala por la espalda hiriéndolo mortalmente. Los guardias acuden para separar al agresor pero ya es demasiado tarde. Michael acaba de fallecer. Lo que nadie se imagina es que doña Ingrid ha pagado a uno de los presos para eliminar a Michael White y salvar así a Alice de un destino cruel.

INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA
Alice, Jack, Mary, Nathalie e Ingrid almuerzan sentados a la mesa. Todos conversan animadamente.
INT. / PRISIÓN DE PORTLAND, PATIO / DÍA
Michael está con otros presos en la cárcel de Portland. El villano conversa con un compañero de celda cuando es sorprendido por la espalda. Otro recluso le ha apuñala por la espalda hiriéndolo mortalmente. Los guardias acuden para separar al agresor pero ya es demasiado tarde. Michael acaba de fallecer. Lo que nadie se imagina es que doña Ingrid ha pagado a uno de los presos para eliminar a Michael White y salvar así a Alice de un destino cruel.

INT. / GRANJA SMITH, COCINA / DÍA
Alice, Jack, Mary, Nathalie e Ingrid almuerzan sentados a la mesa. Todos conversan animadamente.





Mary: Espero que ese mal hombre no vuelva a molestarte más, Alice.
Nathalie: Se pudrirá trás las rejas, mamá.
Jack: Eso espero...
Alice: Gracias por todo... son la mejor familia que podría encontrar. (Sonríe contenta)
Ingrid: Y tú eres el mejor ángel que pudo llegar a esta casa para iluminar nuestras vidas, Alice. (Sonríe) Nunca nadie te separará de nosotros. Nadie.
La abuela sonríe feliz porque sabe que Michael ha muerto y que Darrell no podrá encontrar nunca a la pequeña huérfana negra.
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